La sustancia conocida como ácido del diablo cambió la vida por completo del cabo policial, Joan Alberto Reyes Ortega, cuando fue víctima de un ataque con la sustancia mientras desempeñaba sus funciones en la comunidad de El Seibo, dejándolo prácticamente desvalido. Ahora pide al jefe de la policía Polanco Gómez lo pensione y le dé una ayuda para operarse.